
Elena Damiá
Directora de Barcelona+B

La importancia de que ls empresas sean más inclusivas radica en los beneficios que esto aporta tanto a la sociedad como a las propias organizaciones. En ciudades como Barcelona, la preocupación por el desempleo y la exclusión social sigue siendo alta, y aún persisten sesgos en el acceso al mercado laboral. Las personas mayores de 45 años, por ejemplo, enfrentan grandes dificultades para encontrar empleo, representando el 56% de los desempleados en la ciudad. Asimismo, España registra la tasa de paro juvenil más alta de la Unión Europea, y las condiciones laborales para muchos colectivos, como el LGTBI, aún dejan mucho que desear, con un 30% afirmando haberse sentido discriminados en el trabajo.
Para abordar estas cuestiones, hacen falta iniciativas reales de transformación que cambien su cultura y conecten empresas y entidades para conseguir una cultura de trabajo más justa y equitativa. Proyectos como Treballem+B, de la iniciativa Barcelona+B, impulsada por B Lab Spain junto con otros actores locales, como Barcelona Activa, la escuela de negocios EADA y Ferrer, buscan unir a distintos sectores -administración pública, empresas, entidades sociales e instituciones académicas- para enfrentar las preocupaciones de la ciudadanía y fomentar empresas más inclusivas.
La clave para lograr la inclusión radica en sensibilizar y comprometer a todos los niveles de la sociedad y dentro de las empresas. Esto incluye tanto a la dirección como a toda la plantilla, todos unidos y convencidos de que la empresa debe promover una cultura organizacional que favorezca la inclusión de talento diverso y el bienestar de todos sus trabajadores. En ese sentido, resulta fundamental la formación entre las personas que se dedican a realizar procesos de selección tanto internos como externos. Cuando hablamos de inclusión no se trata solo de cumplir con cuotas, sino de reconocer y valorar la diversidad en un sentido amplio, considerando factores como la edad, género, orientación sexual, etnia y capacidades.
Las empresas deberían ser un reflejo de la sociedad diversa que tenemos. De lo contrario, deberíamos preguntarnos por qué no lo está siendo. Y para alcanzar esta meta, autoevaluarse es crucial para identificar el nivel de diversidad y tomar medidas concretas hacia la inclusión. Aunque existen miedos y prejuicios, es fundamental avanzar y estar dispuestos a rectificar cuando sea necesario. La colaboración y el aprendizaje compartido son principios fundamentales. Y es que creemos en el poder de unir esfuerzos entre agentes distintos que comparten el mismo propósito. Algo que se debería trasladar tanto a la hora de participar en iniciativas que fomentan estos valores como a la hora de tomar acción dentro de la propia empresa, potenciando siempre la escucha entre todos los actores implicados.
Incorporar nuevos puntos de vista y maneras de hacer contribuye a la eficiencia organizacional. Algo de lo que las mismas empresas también se verán beneficiadas, pues implementar medidas inclusivas no sólo ayuda a cohesionar equipos y mejorar el clima laboral, sino que también potencia el talento y la innovación. Está demostrado que impulsar acciones que faciliten una plantilla más diversa u otras en pro de la conciliación laboral y familiar benefician tanto al empleado como a la empresa.
Hay que tener en cuenta que la mayoría de las veces no se requiere de grandes acciones para conseguir incluir a determinados perfiles de personas en riesgo de exclusión en el mercado laboral. A menudo, solo se necesitan ajustes simples. Testimonios que hemos recogido de casos reales en Treballem+B de personas con discapacidad, por ejemplo, afirman que, con la orientación adecuada y pequeñas adaptaciones, cualquier persona puede desempeñar un trabajo eficazmente.
Por encima de todo, debemos tener claro que promover la inclusión de la diversidad en las empresas no es un «acto de beneficencia», sino una estrategia que genera beneficios mutuos. Las organizaciones que adoptan esta perspectiva se vuelven más resilientes, innovadoras y sostenibles, creando un entorno donde todos ganan.