La nueva recreación cinematográfica de la conferencia de Wannsee no solo revive uno de los episodios más siniestros del siglo XX, también ilumina, con precisión quirúrgica, la maquinaria mental que permitió a un grupo de burócratas convertir el exterminio en un trámite administrativo. La película, heredera de dos intentos previos, la austroalemana Wannseekonferenz (1984) y la fallida Conspiracy (2001), destaca por su comprensión profunda del lenguaje, ese instrumento que, como advirtió Victor...